El blanqueamiento dental es un procedimiento estético que tiene como objetivo aclarar el color de los dientes, haciéndolos más blancos y brillantes. Nuestros dientes pueden oscurecerse debido a diversos factores, como el consumo de alimentos y bebidas pigmentadas, el tabaquismo, la edad, tetraciclinas y la falta de higiene bucal adecuada. El blanqueamiento dental es una excelente opción para restaurar la estética de tu sonrisa.
Existen principalmente dos tipos de blanqueamiento dental: el blanqueamiento en consultorio y el blanqueamiento en casa
Blanqueamiento en Consultorio
Este tipo de blanqueamiento se realiza en la clínica dental bajo la supervisión de un profesional. El procedimiento suele ser más rápido y efectivo, ya que se utilizan agentes blanqueadores de mayor concentración. El dentista aplicará un gel blanqueador en los dientes y, en muchos casos, se utilizará una luz especial para activar el gel y acelerar el proceso. Este tratamiento puede ofrecer resultados visibles en una sola sesión, y es ideal para quienes buscan una mejora rápida y efectiva.
Blanqueamiento en Casa
El blanqueamiento en casa implica el uso de jeringas de gel blanqueador de menos concentración junto con unas férulas hechas a medida para aplicarlas. Se usa de unas pocas horas al día a toda la noche, de dos semanas a un mes dependiendo del caso particular de cada paciente.
Blanqueamiento Combinado
Combinan ambas técnicas, primero se hace una sesión de blanqueamiento en clínica y se continúa después en casa durante una semana. Depués se realiza una segunda sesión clínica y otra semana en casa.
Los resultados son rápidos y duraderos: Al combinar ambas técnicass, se logra un blanqueamiento más efectivo y prolongado.
- Personalización: El dentista puede ajustar el tratamiento según las necesidades y expectativas del paciente, asegurando un enfoque individualizado.
- Comodidad: Los pacientes pueden disfrutar de la conveniencia del blanqueamiento en casa, lo que les permite continuar el tratamiento a su propio ritmo.
Es fundamental que antes de iniciar cualquier tratamiento de blanqueamiento, se realice una evaluación dental completa. No todos los dientes son aptos para el blanqueamiento, especialmente si hay caries, problemas de encías o restauraciones dentales. Además, es importante seguir las indicaciones del dentista para minimizar la sensibilidad dental y asegurar resultados óptimos.